Las aceitunas que siguen atragantando a Carlos Sainz y Lewis Hamilton con Williams y Ferrari

https://images.ecestaticos.com/GYTKttRwCXU3gDs7aNhL-_bPBKA=/0x0:2272x1515/1600x900/filters:fill(white):format(jpg)/f.elconfidencial.com%2Foriginal%2F3f5%2F8eb%2Ffe4%2F3f58ebfe4dab31aaf9eda172155cfc07.jpg

​Lewis Hamilton protagonizó el inusual gesto de ofrecerse para dejar paso a Charles Leclerc durante el Gran Premio de China. Su monoplaza en nada se parecía a aquel con el que fue ganador de la carrera al esprint un día antes. Quien previamente ocupaba su puesto, Carlos Sainz, no entendía cómo abría todos los compuestos de neumáticos en las dos carreras, la reacción de su Williams en algunas curvas o cuándo aceleraba y su coche seguía de frente. Por no hablar del techo con el que se daba al atacar en la vuelta clasificatoria.

Cada uno en su nuevo terreno, ambos están sufriendo para adaptarse a sus nuevos monoplazas y los múltiples resortes técnicos para sacarles partido. Sainz y Hamilton han hablado sobre ese proceso de adaptación en los prolegómenos del Gran Premio de Japón y ofrecen algunos puntos en común. De los dos, Sainz es quien afronta en principio mayores dificultades.

"Mucho análisis por hacer"

El madrileño se mostró muy rápido tanto en el primer test de Abu Dabi y en la pretemporada de Baréin, al mismo nivel que Albon. Entonces, se usaba el mismo monoplaza para los dos pilotos. Al llegar a Australia, Sainz contaba con un nuevo chasis. Hasta llegar a los clasificatorios, también igualaba o superaba a Albon. A partir de la Q2, no tuvo respuesta ante el tailandés.

En China, Sainz se vio forzado a parar durante la corta carrera al esprint con los neumáticos destruidos. Tras la extemporánea salida de pista en la primera vuelta de Albert Park, completaba su primer Gran Premio en Shanghái. De nuevo, graining a mansalva en sus dos compuestos. Y mientras los cambios realizados para el Gran Premio funcionaron con Albon, nada que ver con Sainz. Otro tanto le sucedería a Hamilton con Leclerc de la prueba al esprint a la principal.

Tras la carrera china, Sainz reconocía que iba a necesitar "mucho análisis para ver en estas pistas que limitan el tren delantero (por la naturaleza de las curvas) qué puedo hacer mejor con mi pilotaje y con la puesta a punto del coche para acercarlo un poco más a mi estilo". En Suzuka avanzaba algunas de sus conclusiones provisionales, apuntando también hacia sí mismo.

Los "hábitos adquiridos" de Ferrari

"Estaba acostumbrado a un cierto tipo de coche en Ferrari, lo que me llevó a conducir de una manera específica, especialmente desde 2022, para extraer todo de ese coche. Adquieres hábitos al volante, que luego se aplican al siguiente coche. Puede funcionar en algunas curvas, pero en otras te debilita mucho. Probablemente, esto sea en parte el problema", explicaba Sainz, quien necesitó varias carreras aquel año para hacerse a su nuevo monoplaza, también el primero de efecto suelo.

El de Sainz es caso frecuente, como en su día con Daniel Ricciardo, por ejemplo, cuando ocupó su puesto en McLaren. Al aspecto personal se une la necesidad de seguir explorando su nueva montura. "Hay algo de la puesta a punto que puede ayudarme a conducir como me gusta y también estamos trabajando en esto. Así que probablemente se trate de unir ambos aspectos. El coche tiene fortalezas y debilidades completamente diferentes al que conduje y me adapté durante tres años, y con el que fui tan rápido el año pasado".

El FW47 sufrió en las curvas rápidas de Shanghái, como reconocían Alex Albon y James Vowles, pero el tailandés supo sortear sus debilidades. "El coche es difícil aquí, pero yo tengo más experiencia que Carlos para manejarlo", reconocía el sábado. "Abordas la curva de cierta manera, esperando que el coche haga algo y luego tienes que cambiar todo por completo", explica Sainz tras su aún corta experiencia con su nueva máquina.

"Tienes cierto nivel de memoria muscular y, especialmente bajo presión en la clasificación, tiendes a volver a esa memoria muscular y a tu forma de conducir". Sainz asume que, al margen de la adaptación al FW47, durante un tiempo su estilo de pilotaje dejará de ser automático y subconsciente, con el precio a pagar en el crono y en la necesidad de redescubrirse al volante en algunos aspectos. "Es algo que lleva tiempo, requiere mucho esfuerzo mental y de conducción. Pero es un reto que siempre he disfrutado y que siempre he superado".

Hamilton: "La gente subestima lo que hacemos"

En el caso de Hamilton, su primera carrera tuvo lugar bajo la lluvia. En China aprovechó su posición de salida en la esprint para cuidar el neumático y lograr una sorprendente victoria, mientras Leclerc sufría. Los cambios realizados para el domingo invirtieron la situación. Al contrario que Hamilton, Leclerc vapuleo el ritmo de su nuevo compañero a pesar de la pérdida de carga aerodinámica tras dañar el alerón en su toque con el británico.

"Probablemente sea una combinación de varias cosas, pero creo que principalmente se trata de fijar la configuración. Todavía estoy aprendiendo sobre este coche, así que aún no he probado todos sus componentes. Al final, tomé la decisión equivocada sobre la configuración para el sábado antes de la clasificatoria de la última carrera y luego tuve que asumirla (para el Gran Premio)", explicaba Hamilton quien, por hábitos de pilotaje, parece adaptarse inicialmente mejor que Sainz, aunque también le falta suficiente conocimiento de la ventana operativa de su nuevo monoplaza.

"Creo que, desde fuera, la mayoría de la gente subestima por completo lo que hacemos". Hamilton destaca la dificultad de adaptación a un nuevo entorno, monoplaza incluido, donde no importan los títulos ni la experiencia que se acumulen. "Cuando hablamos de la configuración y los cambios que estamos haciendo, (se refiere) a todos los gráficos que se observan para la aerodinámica, el equilibrio en curva, el equilibrio mecánico… Todos estos aspectos son los que intentamos ajustar y perfeccionar a lo largo del fin de semana".

Hamilton señalaba varios factores en su contra. Primero, la falta de un test previo en Abu Dabi, recién acabada la pretemporada. Luego, "en la tanda (larga) de pruebas en Baréin, el coche se averió. La carrera al esprint fue la primera vez que hice una tanda de 20 vueltas y luego, en el Gran Premio, fue la primera vez que probé el C2 (compuesto), así que estaba conociéndolo en carrera. Empecé a notar las consecuencias de no poder hacer el test a final de año así que, pensándolo bien, estoy bastante contento con mi adaptación en tan solo dos carreras. Pero tengo mucho trabajo por hacer para asegurarme de que todo mejore de cara al futuro".

×